sábado, 10 de junio de 2017

Una mañana desperté y sin saber porqué ni desde cuando, me encontraba plantada a mitad de la escalera que siendo tan esplendida y digna , yo, sin siquiera preguntarme las razones de mi presencia ahí, me empoderé dentro de mí y afirmando mi paso fuí disfrutando cada escalón hasta  encimarme para decidir  no bajar jamás, al menos como invitada.

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